Proyectos
Colombia y México, Dos Pueblos, una Raíz
Integrantes
Lucía Pulido: voz, guasá, guacharaca
Ulises Martínez: violín, guitarra, leona, voz
Sebastian Cruz: guitarra
Misha Marks: latarra, bombardino, tuba
Gustavo Nandayapa: batería, percusión
Colombia y México son dos pueblos con profundos lazos culturales. La cumbia echó raíces en México hasta hacerse propia. Las rancheras son parte de la educación sentimental y sensorial de los colombianos. Mientras más nos acercamos a la inmensa diversidad de aires musicales de los dos países, más vínculos y similitudes vamos encontrando. A partir de un laboratorio de investigación/creación y de un diálogo entre la tradición y la contemporaneidad, nace esta propuesta donde se develan las raíces comunes y la hermandad espiritual de Colombia y México a través de la música.

“Lucía Pulido mantiene la fuerza de las melodias originales al mismo tiempo que les da un contexto nuevo de alta sofisticación”.
New York Times, USA
Colombia & Mexico
Two Peoples, One Root
Colombia and Mexico are two nations with deep cultural ties. Cumbia settled in Mexico until it became Mexican. Rancheras are part of the sentimental and sensorial education of Colombians. The more we approach the immense diversity of musical genres in the two countries the more similarities and ties we find. Using as starting point a creation-research lab and a dialogical aesthetic between tradition and contemporaneity, this proposal will unveil the common roots and spiritual fraternity between Colombia and Mexico through their music.
Lucía Pulido’s ensemble and its project Colombia and Mexico, Two Peoples One Root, is a work that makes visible the musical and cultural wealth of both nations, where diverse histories and sounds are intertwined by musicians from different trends, combining a great variety of popular rhythms of both countries, such as cumbia, trova yucateca, petenera, bambuco, pirekuas and guabinas, among others. It is a musical proposal bordering the Mexican and the Colombian, addressing traditional and experimental musical sounds, and including original compositions.
Lucía Pulido, voz
Ulises Martínez, violín
Misha Marks, ‘latarra’
Santiago Sandoval Correa, guitarra.
Gustavo Nandayapa, batería
Con su proyecto COLOMBIA Y MÉXICO, DOS PUEBLOS UNA RAÍZ, Lucía Pulido Ensamble entrelaza historias y sonoridades diversas a partir de la combinación de una gran variedad de ritmos populares de los dos países, tales como la cumbia, la trova yucateca, la petenera, el bambuco, las pirekuas y las guabinas, entre otros. Es una propuesta creada por músicos provenientes de distintas corrientes que transita entre lo mexicano y lo colombiano, que aborda manifestaciones sonoras tradicionales y experimentales e incluye composiciones originales.

Lucia Pulido Ensemble, NY
Integrantes
Lucía Pulido, Voice, maraca, guasá
Sebastian Cruz, Guitar
Stomu Takeishi, Bass
Adam Kolker, Clarinet Ted Poor, Drums
Géneros tradicionales como la cumbia y el bullerengue de la Costa Atlántica, currulaos del Pacífico y joropos de los Llanos Orientales sirven como punto de partida para su creatividad musical. El manejo sofisticado de la voz de Lucía Pulido se realza en géneros como los cantos de vaquería, los alabaos y los cantos de zafra, donde la cantante tiene la posibilidad de explorar plenamente su voz.
El vicio de quererte
Integrantes:
Lucía Pulido, voz
Ulises Martínez, Violín, guitarra y voz.
Alonso Borja, Guitarra.
César Martínez, Tololoche (contrabajo mexicano).

Una cuidadosa selección de canciones, bellas e intensas, integrarán el repertorio de esta presentación llamada “El Vicio de Quererte”: romances turbulentos, amores contrariados, reclamos y pasiones, expresados a través de la poesía del bolero, el tango, el vals, la canción ranchera y hasta la pirekua. Música de México, de Argentina, de Colombia, de Perú y de otros rincones.
Lucía es una cantante colombiana, nacida en la región de los llanos, dueña de una poderosa y muy expresiva voz. Y también es una viajera y una buscadora de emociones que comparte a través de su canto. Sabe que la música tiende puentes sólidos y que la cercanía y la colaboración entre los músicos del mundo es una de las mejores rutas que tenemos para entendernos y escucharnos.
Corazonantes rinde homenaje a la sonoridad y espíritu de la música popular de Colombia, México y Latinoamérica. Ritmos como las chilenas, la trova yucateca, la cumbia o los cantos de trabajo, son la inspiración para explorar timbres y texturas que le permite a sus integrantes encontrar nuevas formas de expresión para la música que ha acompañado a varias generaciones en Latinoamérica.
Integrantes
Misha Marks, Guitarras, latarra y bombardino.
Amanda Irarrázabal, Contrabajo
Arturo Báez, Contrabajo.
Lucía Pulido, Voz.
AUSENCIA //
de Iván Benavides
Lucia Pulido & Misha Marks
cantando un tema del compositor mexicano Guty Cárdenas en “Vivo por Mexico”,
en Malinalco, Edo de Mexico. Junio, 2017
Compositor Iván Benavides.
Nota de prensa
LA ESTRELLA DE PANAMA (Periódico)
https://www.laestrella.com.pa/cafe-estrella/cultura/190120/musica-corazon
Cultura
Música, con el corazón
Corazonantes, trío que se presentó en el Panama Jazz Festival habla sobre su proyecto de dar nueva vida a canciones latinoamericanas
- Por Esther M. Arjona
Actualizado 20/01/2019 01:03
Lucía Pulido lleva más de 30 años dedicados a la canción latinoamericana, sobre todo la de su natal Colombia. Sin embargo, no espere que va a escuchar una versión tradicional de un tema tradicional (valga la redundancia). A lo largo de su carrera artística la intérprete ha estudiado muchas formas de dar nuevas posibilidades a estas canciones reinventándolas y recreándolas.
Junto con Misha Marks —guitarra, barítono, acordeón, latarra— y Amanda Irarrazabal — contrabajista, cantante improvisadora y compositora— desde hace año y medio conforma el trío Corazonantes, ‘música para humantes en el trajín’, que se presentó el pasado jueves como parte del programa de conciertos principales del Panama Jazz Festival.
‘Corazonantes es la manera de hacer música d e los tres y de los músicos con los que nos vamos encontrando’, dice Lucía. ‘Creo que una de las cosas en las que coincidimos es en que es bastante visceral. Es lo que sabemos hacer, ponemos el corazón en lo que hacemos’, asegura.
De acuerdo con la intérprete, cuando hacen música no ocupan pensamientos en cómo van a presentar su trabajo. Para ello, no tienen fórmulas. ‘Funciona mucho lo que llevamos desde adentro del corazón, Creo que es la manera más honesta par hacer lo que hacemos’, asegura. ‘Lo que todo los días estamos buscando nace de la cotidianidad, por mi parte, estoy buscando qué aprender y cómo puedo apropiármelo y trasformarlo’, cuenta Lucía.
Misha y Amanda juegan con la improvisación y la música experimental. Acompañan a Lucía aportando una nueva vestimenta a canciones tradicionales de Latinoamérica.
Su método consiste en ‘buscar canciones, que nos llamen de alguna forma y a partir de ahí, buscar un propio lenguaje, una forma de hacerla, interpretarlas a nuestra manera. Es mucho a base de la improvisación’, cuenta Marks.
‘Amanda y yo nos conocemos más en el ámbito de la música experimental, la improvisación libre, música que no tienen nada que ver con la canción; es usar un lenguaje que podía considerarse muy lejano al que normalmente se utiliza en una canción y eso le da algo extra’, detalla.
En el caso de los cantos de vaquería, (cantos a capella de los llanos de Colombia) solo el hecho de ser a capella les da a los músicos una especia de carta blanca y experimentar con diferentes texturas, sonidos y ver qué nace de allí.
‘No importa qué tan simple o qué tan compleja pueda ser la canción, nunca se va a tocar igual’, indica Pulido. ‘Yo canto lo que hay que cantar y lo que pase alrededor, depende mucho del momento’, asegura. Sí hay un concepto, pero alrededor de ese concepto, la conción nunca va asonar igual’, agrega.
Y esto es parte de la magia de la música en vivo. Aunque se siga estríctamente una partitura, cada interpretación será única. En este caso, en que la improvisación juega un papel vital, lo será más.
‘Todo influye, lo que está sucediendo en el momento nos hace pensar qué y cómo vamos a tocar’, explica Amanda Irarrazabal, A esto, agrega Pulido, ‘Un tema se puede volver un poco más estridente o se puede volver muy quieto. Dependerá de la situación’, afirma.
Y es que, con este método de trabajo las nuevas posibilidades para una canción, aunque esta tenga muchos años de vida, son infinitas e imposibles de contabilizar.
‘Lo que aporta al material es el background que cada uno tiene; tomamos la canción y vemos cómo la vestimos, cómo la descomponemos o adornamos, nos la apropiamos. Para nosotros es enriquecerla de alguna manera, Para afuera’, considera ‘habrá gente que diga, que es un atrevimiento, que es una cosa espantosa. Por eso nunca digo que ‘enriquecemos las canciones’ porque es una percepción demasiado individual. Por eso yo digo que lo hago con mucho respeto’. Aunque a Pulido, hace ya muchos años le dieron un gran consejo y que ha seguido al pie de la letra.
Pulido conoció al intelectual colombiano Manuel Zapata Olivella (1920-2004) quien la escuchó cantar en un evento al cual había sido invitada. Su gusto por las interpretaciones de Pulido dieron pie a que él escribiera la presentación de su producción Cantos religiosos y paganos de Colombia , con interpretaciones de temas muy tradicionales pero con un formato y arreglos muy diferentes que poco tenían de tradicionales. ‘Le dije a él esa frase, ‘esto lo estoy haciendo con mucho respeto’ y él me dijo, ‘pues quítate el respeto’ para que esta música pueda transformarse. Era su forma de decir ‘no tienes que disculparte por lo que estás haciendo’.
‘La canción está allí en su forma perfecta, no necesita nada. Pero se pueden hacer otras cosas, proponer otras cosas. Cada quien puede aportar lo suyo sin cambiar la identidad de esa canción’, explica Marks.
‘Para mí es una fuente infinita de inspiración’, dice Lucía Pulido. Ya cada quién dirá qué le ha parecido. Sobre todo, los colombianos, cuando he cantado en otros lugares, normalmente me dicen, ‘ay, pero no nos hiciste bailar…’ pero siempre viene alguien que dice ‘yo no sabía que la música colombiana se podía cantar de esta manera. Y entonces me digo, ya valió la pena’, asegura.
Estos esfuerzos no están impulsados por una intención trascendental. Más bien por una muy sencilla, pero contundente: ‘hacer música’, dice Pulido. ‘Hacer música diferente’, cuenta Marks.
‘Es que es muy divertido, además, no tenemos nada que perder, no estamos arriesgando nada’. dice la cantante ante el panorama de que su música ‘no la pasarán por la radio comercial, y grabar discos está muy complicado ahora’, lo que circunscribe sus intenciones a ‘divertirnos y generar algo que nos llena’.
Aunque sí destacan la posibilidad de que a través de la música latinoamericana seamos más conscientes de cuan conectados estamos unos con los otros, de que tenemos muchas cosas en común, más de las que pensamos. ‘Es descubrir esos rasgos comunes que tenemos todo y a partir de esto que nos junta, nos une, hay también una historia muy individual. Algo va a pasar con ella, te guste o no, algo pasa’, sostiene Lucía.
Claro está, a los Corazonantes les gustaría poder compartir mucho más su música, poder tocar con más frecuencia y vivir del oficio de una forma digna.
Este año, que apenas comienza se presenta como un lienzo en blanco para Corazonantes. Los tres músicos comparten la idea de consolidar un repertorio y tener presencia en algunos festivales como el Panama Jazz Festival, una experiencia ‘muy bonita’ para ellos. ‘Me ha gustado ver estos adolescentes tan atentos en los jam sessions, era tardísimo y ellos estaban allí… que cosa tan rica, si la música va a ser lo tuyo, no importa. Público no vi, porque la luz no te permite ver, no sé cuanta gente había además, yo cierro los ojos y canto’, comenta Lucía.
Pero sí pudo percatarse de la calidez del público que la abordó después. ‘Cuando uno va a un concierto a ver qué se encuentra, eso ya es ganancia. Y después, las cosas tan bonitas que nos decían, que uno dice ya, con esto, valió la pena’, concluye.
Dolor de Ausencia
Integrantes:
Sergio Reyes, Violín
Sebastián Cruz, Guitarra
Pedro Giraudo, Contrabajo
Lucía Pulido, Voz
Es una selección de canciones de Latinoaméria, principalmente boleros y valses, compuestas entre 1930 y 1950 que se dieron a conocer en las voces de Cuco Sánchez y Julio Jaramillo, entre otros. Los temas privilegiados son el duelo del abandono amoroso, la tristeza, el ansia y la imposibilidad del amor no correspondido.
MIL BESOS //
de Ema Elena Valdelamar
DOLOR DE AUSENCIA. Concierto de boleros de Lucía Pulido en American Society, New York, 12 de febrero del 2015; acompañada de Sebastían Cruz en la guitarra, Sergio Reyes en el violín y Pedro Giraudo en el contrabajo. En esta ocasión interpretan MIL BESOS de la compositora mexicana Emma Valdelamar
El vicio
de quererte
Integrantes
Ulises Martínez, Violín, guitarra y voz.
Alonso Borja, Guitarra.
César Martínez, Tololoche (contrabajo mexicano).
ME LA ROBASTE //
de Facundo Rivera
Lucía Pulido, Alonso Borja y Ulises y César Martínez, interpretan aquí en el marco del proyecto “El Vicio de Quererte”, un bolero cubano de Facundo Rivera, “Me la robaste”. La grabación fué realizada con Radio México Internacional, del IMER en diciembre del año 2017
Colaboraciones
Corazonantes
Corazonantes
Dolor de Ausencia
El vicio de quererte
Colaboraciones
MUSICALES
Cuando músicos, compositors, intérpretes o productores me invitan a participar con ellos en proyectos musicales específicos:
I. Lucía Pulido y Erik Friedlander
Duo de violoncello y voz con el cellista neoyorkino Erik Friedlander (http://www.erikfriedlander.com/) que combina canciones tradicionales colombianas y composiciones originales de Erik basadas en poesía colombiana, con un alto estilo experimental.
I. Lucía Pulido y Erik Friedlander – “Arrullo de la Noche Honda”
Duo de violoncello y voz con el cellista neoyorkino Erik Friedlander que combina canciones tradicionales colombianas y composiciones originales de Erik basadas en poesía colombiana, con un alto estilo experimental.
II. América Contemporánea – Um Outro Centro
Es un ensamble de músicos de diferentes países de Latinoamérica (Brasil, Argentina, Perú, Venezuela, Chile, Bolivia y Colombia), concebido y dirigido por el pianist brasilero Benjamim Taubkin.
III. Lucía Pulido, Fernando Tarrés y la Raza
O el proyecto ‘Songbook’, mezcla canciones tradicionales y ancestrales de Colombia y Argentina con el jazz moderno, influencias africanas y elementos clásicos europeos.
Otras colaboraciones musicales con:
Percusionista japonés Satoshi Takeishi
Guitarrista colombiano Sebastián Cruz
Bajista japonés Stomu Takeishi
Guitarrista y cuatrista venezolano Aquiles Báez
Saxofonista Norteamericano Dave Binney
Guitarrista argentine Fernando Tarrés
Pianista colombiano Héctor Martignon
1981 – 1994. IVAN & LUCIA, duo con Iván Benavides